Hora de lectura : El relato negro

Hola a todos, en especial, a los estudiantes de 7B y 7C
Este mes en la Hora de lectura estaremos hablando del relato negro, sus características, tipos de personajes y el ambiente.
Los libros que estaremos leyendo son: Antología del relato negro I y III de la editorial Irreverentes y Crímenes contados, antología del relato negro español de la editorial Menoscuarto.
De éste último hoy leímos la introducción titulada “Un oficio de nuestro tiempo” del editor de la antología Fernando Martínez Laínez. Les recuerdo el comienzo: “Los detectives del relato criminal ya no son lo que eran, o mejor dicho, como la literatura y el cine norteamericanos los habían pintado: románticos, solitarios, generosos, con los puños de acero y algo beodos. Son los tiempos, qué le vamos a hacer. El molde se ha roto y la figura del nuevo detective ha quedado descompuesta, borrosa y algo triste.”

La tarea

Luego de leer el cuento Reanimador 3: Seis disparos a la luz de la luna del escritor H.P. Lovecraft (Estados Unidos: 1890-1937), escriban un un comentario a esta entrada con la siguiente información:

  1. Personajes
  2. Ambiente
  3. Idea principal del cuento
  4. Final alternativo al cuento

Reanimador 3: Seis disparos a la luz de la luna

H. P. Lovecraft


No es corriente descargar los seis tiros de un revólver con toda precipitación, cuando uno sólo habría sido sin duda suficiente; pero hubo muchas cosas en la vida de Herbert West que no eran corrientes. No es habitual, por ejemplo, que un médico recién salido de la universidad se vea obligado a ocultar los motivos que lo impulsan a elegir determinada casa y consulta; sin embargo, ese fue el caso de Herbert West. Cuando obtuvimos él y yo el título de la Facultad de Medicina de la Universidad Miskatonic, y tratamos de paliar nuestra penuria instalándonos como facultativos de medicina general, tuvimos mucho cuidado en ocultar que habíamos elegido nuestra casa por su aislamiento y su proximidad al cementerio.

Un deseo de soledad de esta naturaleza rara vez carece de motivos; y como es natural, nosotros los teníamos también. Nuestras necesidades se debían a un trabajo claramente impopular. Externamente éramos médicos tan solo; pero por debajo de esa superficie había objetivos de una importancia mucho más grande y terrible, ya que lo esencial en la vida de Herbert West era la búsqueda en las negras y prohibidas regiones de lo desconocido, en las que esperaba descubrir el secreto de la vida, y de devolver la animación perpetua al barro frío del cementerio. Una búsqueda de ese género requiere extraños materiales, entre ellos, cadáveres humanos recientes; y para mantenerse abastecido de tales elementos indispensables, uno debe vivir discretamente, y no muy lejos de un lugar de enterramientos anónimos.

West y yo nos habíamos conocido en la universidad, y fui el único que simpatizó con sus espantosos experimentos. Gradualmente me había convertido en su ayudante inesperado, y ahora que abandonábamos la Universidad teníamos que seguir juntos. No era fácil que dos doctores encontraran salida juntos; pero finalmente, por influencia de la universidad, se nos proporcionó una consulta en Bolton, pueblo industrial próximo a Arkham, la sede universitaria. Las fábricas textiles de Bolton son las más grandes del valle de Miskatonic, y sus operarios políglotas no han sido jamás pacientes gratos para los médicos de la localidad. Elegimos nuestra casa con el mayor cuidado, y adoptamos finalmente un edificio ruinoso, próximo al final de la Calle Pond, a cinco números de nuestro vecino más cercano. Y separada del cementerio tan sólo por una extensión de pradera cortada por una estrecha franja de espeso bosque que hay al norte. Dicha distancia era mayor de lo que hubiéramos deseado; pero no encontramos una casa más cerca, a menos que nos hubiésemos instalado en el otro lado del prado, lo que quedaba muy retirado del distrito industrial. Pero no estábamos demasiado descontentos ya que no teníamos vecinos entre nosotros y nuestra siniestra fuente de abastecimiento. El camino era algo largo, pero podíamos transportar nuestros mudos ejemplares sin que nadie nos molestase. Nuestro trabajo fue sorprendentemente abundante desde el principio mismo… lo bastante abundante como para satisfacer a la mayoría de los jóvenes doctores, y lo bastante abundante para resultar un aburrimiento y una pesadez para aquellos estudiosos cuyo verdadero interés residía en otra cosa. Los trabajadores de las fábricas eran de inclinación algo turbulentas; así que además de sus numerosas necesidades de asistencia médica, sus frecuentes golpes, cuchilladas y pendencias nos daban mucho trabajo. Pero lo que verdaderamente acaparaba nuestro interés era el laboratorio secreto que habíamos instalado en el sótano: un laboratorio con su mesa larga bajo las luces eléctricas donde, en las primeras horas de la madrugada, inyectábamos a menudo las diversas soluciones de West en las venas de los despojos que sacábamos de la fosa común. West experimentaba, febrilmente, tratando de encontrar algo que pusiese en marcha de nuevo los movimientos vitales, tras haberlos interrumpido ese fenómeno que llamamos muerte; pero chocaba con los más horrorosos obstáculos. La solución debía tener una composición especial según los distintos tipos: la que servía para los conejillos de Indias no valía para los seres humanos, y cada clase requería sensibles modificaciones. Los cuerpos tenían que ser excepcionalmente frescos, dado que una ligera descomposición del tejido cerebral hacía imposible que la reanimación fuese perfecta. En efecto, el mayor problema estaba en conseguir cadáveres suficientemente frescos… West había tenido experiencias horribles durante sus investigaciones secretas en la universidad, con cadáveres de dudosa calidad. Las consecuencias de una animación parcial o imperfecta eran mucho más horrendas que los fracasos totales, y los dos teníamos recuerdos pavorosos de ese tipo de resultados. Desde nuestra primera sesión demoníaca en la granja deshabitada de Meadow Hill, Arkham, no habíamos dejado de sentir una secreta amenaza; y West, aunque en casi todos los sentidos era un autómata frío, científico, rubio y de ojos azules, confesaba a menudo, con un estremecimiento, que le parecía que era víctima de una furtiva persecución. Tenía la impresión de que lo seguían; ilusión psíquica debida a sus nervios trastornados, y aumentada por el hecho innegablemente perturbador de que al menos uno de nuestros tres ejemplares reanimados aún seguía vivo: se trataba de un ser espantoso y carnívoro, el cual permanecía encerrado en una celda acolchada de Sefton. Había otro, además el primero, cuyo exacto destino nunca llegamos a saber.

Tuvimos bastante suerte con los ejemplares de Bolton, mucha más que con los de Arkham. Aún no hacía una semana que estábamos instalados cuando nos apoderamos de una víctima de accidente la misma noche de su entierro, y conseguimos que abriese los ojos con una expresión asombrosamente lúcida, antes de que fallara la solución. Había perdido un brazo… De haber tenido el cuerpo íntegro, quizá hubiéramos tenido mas suerte. Entre esa fecha y el siguiente mes de enero efectuamos tres ensayos más: uno fue un fracaso total; en otro, conseguimos un claro movimiento muscular; en cuanto al tercero, el resultado fue estremecedor: se levantó por sí solo y emitió un sonido gutural. Luego vino un periodo de mala suerte; descendió el número de entierros, y los que se efectuaban eran de ejemplares demasiado enfermos o mutilados para poderlos aprovechar nosotros. Seguíamos la pista a todas las defunciones y circunstancias en que éstas ocurrían con un cuidado sistemático.

Una noche de marzo, sin embargo, conseguimos inesperadamente un ejemplar que no provenía de la fosa común. El puritanismo imperante en Bolton tenía prohibida la práctica del boxeo, lo que no dejaba de tener las lógicas consecuencias. Los combates mal dirigidos entre los obreros eran cosa corriente, y de vez en cuando traían de fuera algún campeón profesional de escasa categoría. Esa noche de finales de invierno habían celebrado un combate de este tipo, evidentemente con desastrosas consecuencias, ya que vinieron a buscarnos dos polacos asustados, suplicándonos en un lenguaje casi incoherente que atendiésemos un caso muy secreto y desesperado. Los seguimos hasta un cobertizo abandonado, donde todavía quedaba un grupo de espectadores extranjeros observando asustados un cuerpo negro que yacía exánime en el suelo. En el combate se habían enfrentado Kid O’Brien (un joven torpe y ahora tembloroso, con una nariz ganchuda muy poco irlandesa) , y Buck Robinson, “EI Betún de Harlem”. El negro había sido noqueado; y tras un breve examen, nos dimos cuenta de que no se recuperaría. Era un ser repugnante, con pinta de gorila, unos brazos anormalmente largos que me parecían de manera inevitable patas anteriores, y una cara que irremediablemente hacía pensar en los secretos insondables del Congo, en las llamadas de tam-tam bajo una luna misteriosa. El cuerpo debió de tener peor aspecto en vida, pero el mundo contiene muchas fealdades. Aquella gente despreciable estaba asustada, ya que no sabían qué podía exigirles la ley si el caso llegaba a conocerse; y se sintieron agradecidos cuando West, a pesar de mis involuntarios estremecimientos, se ofreció a librarlos del cuerpo en secreto… puesto que conocía muy bien sus intenciones.

Había una luna resplandeciente sobre el paisaje sin nieve; pero vestimos el cadáver y lo llevamos a casa entre los dos por las calles desiertas y el campo, del mismo modo que transportamos un cadáver parecido una horrible noche en Arkham. Nos dirigimos a casa por el campo de atrás; entramos el ejemplar por la puerta trasera, lo bajamos al sótano y lo preparamos para nuestro experimento habitual. Nuestro miedo a la policía era absurdamente considerable, aunque habíamos calculado nuestro recorrido de forma que no nos tropezamos con el guardia que hacía ronda por aquel distrito.

El resultado fue enojosamente decepcionante. Con su aspecto horrendo, nuestra presa fue totalmente insensible a todas las soluciones que inyectamos en su negro brazo. De modo que, como se acercaba peligrosamente la hora del amanecer, hicimos lo mismo que con los demás: lo llevamos a rastras por el prado hasta la franja de bosque próxima al cementerio de enterramientos anónimos, y lo enterramos allí en la mejor sepultura que la helada tierra nos permitió. La fosa no era demasiado honda, pero era tan buena como la del ejemplar anterior, aquel que se había levantado y había proferido un grito. A la luz de nuestras linternas oscuras, lo cubrimos cuidadosamente con hojas y ramas secas, seguros de que la policía no lo descubriría jamás en un bosque tan oscuro y espeso. Al día siguiente me sentí alarmado, ya que un paciente me trajo la noticia de que se sospechaba que habían celebrado un combate y que había muerto alguien. West tenía otro motivo de preocupación: por la tarde lo habían llamado para que atendiese un caso que acabó de forma amenazadora. Una italiana se había puesto histérica porque se le había extraviado el hijo, un chiquillo de cinco años, que había desaparecido por la mañana y no había vuelto para comer, y presentaba síntomas sumamente alarmantes dado que padecía del corazón. Era un histerismo estúpido, ya que el chico se había escapado más de una vez; pero los campesinos italianos son extraordinariamente supersticiosos, y esta mujer parecía tan angustiada por los presagios como por los hechos. Hacia las siete de la noche la mujer falleció, y su frenético marido armó un escándalo espantoso, empeñado en matar a West, a quien culpaba furiosamente de no haberle salvado la vida. Los amigos lo sujetaron cuando lo vieron sacar un cuchillo, pero West se marchó en medio de inhumanos alaridos, maldiciones y juramentos de venganza. En su último dolor, el hombre parecía haberse olvidado de su hijo, que aún no había regresado, entrada ya la noche. Se habló de buscarlo en el bosque, pero la mayoría de los amigos de la familia se ocuparon de la difunta y del vociferante marido. Total, la tensión nerviosa a que se vio sometido West fue sin duda tremenda. El pensar en la policía y en el italiano loco lo agobiaba tremendamente.

Nos retiramos a descansar alrededor de las once, pero yo no dormí bien. Bolton contaba con un cuerpo de policías sorprendentemente eficaz pese a ser un pueblo pequeño; y yo no paraba de pensar en el escándalo que se provocaría si se llegaba a descubrir lo ocurrido la noche anterior. Podía significar el fin de nuestro trabajo en la localidad… y quizá la cárcel para los dos. Me inquietaban los rumores que corrían acerca del combate de boxeo. Pasadas las tres, el resplandor de la luna me dio en los ojos, pero me volví sin levantarme a cerrar la persiana. Luego sonaron unos golpes enérgicos en la puerta de atrás. Permanecí inmóvil, algo aturdido; poco después oí a West llamar a mi puerta. Estaba en bata y zapatillas, y tenía en las manos un revólver y una linterna eléctrica. Al ver el revólver comprendí que pensaba más en el enajenado italiano que en la policía.

-Será mejor que bajemos los dos -susurró-. No estaría bien no contestar; quizá sea un paciente… sería muy propio de uno de esos idiotas llamar por la puerta de atrás.

Así que bajamos los dos sigilosamente, con un temor en parte justificado, y en parte debido sólo al misterio de las primeras horas de la madrugada. Volvieron a llamar, un poco más fuerte. Al llegar a la puerta, corrí el cerrojo cautelosamente y abrí de par en par. Al revelarnos la luz de la luna la figura que teníamos delante, West hizo algo muy extraño. A pesar del evidente peligro de atraer sobre nuestras cabezas la temida investigación policial (cosa que felizmente evitamos por el relativo aislamiento de nuestra casa), mi amigo, súbita, excitada e innecesariamente, vació las seis recámaras de su revólver sobre nuestro nocturno visitante. Porque no se trataba del italiano ni del policía. Recortándose horrendamente contra la luna espectral había un ser gigantesco y deforme, inconcebible salvo en las pesadillas. Era una aparición de ojos vidriosos, negra, y casi a cuatro patas, cubierta de hojas y ramas y barro, y sucia de sangre coagulada, la cual mostraba entre sus dientes relucientes una cosa cilíndrica, terrible, blanca como la nieve, que terminaba en una mano diminuta.

Disponible en http://ciudadseva.com/texto/reanimador-3-seis-disparos-a-la-luz-de-la-luna/

 

9 comentarios en “Hora de lectura : El relato negro

  1. Personajes:
    Herbert West: doctor.
    Amigo de Herbert West (narrador): doctor.
    Kid O´Brien: joven torpe, asesino de Buck Robinson.
    Buck Robinson: víctima de combate, negro.
    Campesina italiana: madre del hijo extraviado, muere de ansiedad
    Hijo de los campesino italianos: se extravio y tenia 5 años
    Campesino italiano ( marido y padre del hijo y la italiana): casi mata a West por no haber salvado a su mujer.
    Ambiente: Oscuro, frio, aislado, solitario, espeso, horrendo, peligroso y espantoso.
    Idea principal del cuento: Se trata de dos doctores que su objetivo en la vida es desafiar a la muerte tras hacer experimentos con cadaveres de personas muertas que tras trágicos accidentes no tienen posibilidades de revivir. Para resumirlo en una frase ” Externamente éramos médicos tan solo; pero por debajo de esa superficie había objetivos de una importancia mucho más grande y terrible, ya que lo esencial en la vida de Herbert West era la búsqueda en las negras y prohibidas regiones de lo desconocido, en las que esperaba descubrir el secreto de la vida, y de devolver la animación perpetua al barro frío del cementerio.”(p.1)
    Final alternativo al cuento: Porque no se trataba del italiano ni del policía. Se trataba de un ser espeluznante, negro, que no tenia corazón y que se termino comiendo al hijo de los campesinos italianos. Si, se notaba por el tamaño de la mano que tenia en su boca. Ese ser espeluznante fue uno de los muchos que intentamos revivir como personas, pero terminamos volviéndolos en monstruos. West estaba asustado pero calmado al mismo tiempo. Pero al final esa calma no duro mucho. Extrañamente la policía nos descubrió, al oír el revolver nos atraparon de sorpresa y nos terminaron llevando a la carcel. Todo nuestro laboratorio lo destruyeron, hasta nuestra casa. Lo único que queríamos era desafiar a algo que muchos an querido evitar. Queríamos traer devuelta a la vida a aquellos que no merecían morir, queríamos descubrir el secreto de la vida.

  2. 1. Personajes: Herbert West (doctor, médico), narrador (amigo de Herbert West, doctor), Kid O’Brien (Joven torpe en un combate de boxeo, asesino), Buck Robinson (víctima de un combate de boxeo), una campesina italiana (una madre de un hijo de 5 años desaparecido, quien muere), hijo campesino (se extravió) y un campesino italiano (marido de la madre campesina, hijo del niño extraviado, quien casi mata a West porque no salvó a su esposa).

    2. Ambiente: esta historia tiene un ambiente solitario o aislado, frío, espeso, oscuro, peligroso, desconocido, extraño y espantoso.

    3. Idea principal del cuento: Este relato trata de dos doctores, que dedican su vida a desafiar a la muerte, haciendo experimentos con cadáveres de personas muertas tras accidentes o eventos desafortunados que no tienen probabilidades de sobrevivir, con el propósito de poder revivirlas.

    “Externamente éramos médicos tan solo; pero por debajo de esa superficie había objetivos de una importancia mucho más grande y terrible, ya que lo esencial en la vida de Herbert West era la búsqueda en las negras y prohibidas regiones de lo desconocido, en las que esperaba descubrir el secreto de la vida, y de devolver la animación perpetua al barro frío del cementerio.” (pg.1)

    4. Un final alternativo al cuento:

    Ni West ni yo pudimos descansar esa noche. Ambos teníamos preocupaciones que nos inquietaban, las cuales no podían ser expulsadas de nuestra cabeza. Un poco antes de medianoche, la luz de la luna atravesaba mi ventana, la cual no tenía las persianas puestas. El resplandor era muy potente, iluminaba toda la habitación y yo no podía dejar de admirarla. Cuando West tocó la puerta, supe que había problemas. Seguía en su bata de dormir y traía zapatillas puestas. Llevaba un revólver en una mano y un maletín no muy pesado que cargaba a sus espaldas.
    -Hay que partir cuanto antes,- susurró West con un tono de preocupación- el paciente Buck Robison se ha escapado. Hay que encontrarlo cuanto antes.
    Me puse zapatos y salimos, hacia las oscuras calles de Bolton, donde se reflejaba el resplandor de la luna.
    -No pudo ir muy lejos,- dijo West mientras sacaba una linterna de su maletín- hace poco que se ha escapado.
    Llevábamos no más de dos cuadras, cuando de pronto escuchamos unos gritos. Parecían ser de un niño pequeño, quien repetía repetidamente “Ayuda! Ayuda! Por favor!”. Parecían provenir de el bosque oscuro y espeso, así que nos dirigimos hacia esa dirección. Cuando llegamos, los gritos estaban cada vez mas cerca. Nos adentramos hacia el bosque, y no muy lejos encontramos a la víctima. Desatamos al niño pequeño, quien estaba totalmente paralizado. No dijo ni una sola palabra. Cuando estábamos apunto de llevarlo, escuchamos a alguien acercándose. West se volteó, y no dudo en dispararle a la figura negra en la oscuridad. Cuando calló al piso, la luz de la luna lo iluminó, y lo reconocimos. Jamás olvidaríamos al negro que habíamos traído hace pocos días.

  3. Los personajes de este libro son:
    -Herbert West
    -El narrador
    -Los trabajadores de las fabricas
    -Victima:”un autómata frío, científico, rubio y de ojos azules”
    -Kid O´ Brien
    -Buck Robinson
    -Familia Italiana

    El ambiente de este cuento es:
    -Frio
    -Oscuro
    -Alejado de la sociedad
    -Secreto
    -Misterioso

    La idea principal del cuento es:
    Este cuento se trata de que el narrador, cual nombre no se sabe, y su amigo Herbert West se dedican secretamente a encontrar como revivir a los muertos y tratan de lograr controlar un “puente” entre la vida y la muerte.

    Un final alternativo para este cuento podría ser:
    Después de la aparición de esta criatura West y yo al comienzo nos sentimos muy asustados por lo que nos podría hacer esta criatura, pero luego nos sentimos muy orgullosos de nuestro trabajo porque habíamos logrado revivir a un muerto totalmente. Necesitaba unos arreglos pero por fin lo habíamos logrado, creamos un puente entre la vida y la muerte, West y yo nos consideramos unos expertos en el trabajo de revivir a los muertos.

  4. CLN 7B
    Emilio P., Sofia V., Simón F, Isabella C. Relato del género negro
    Luz Ángela Alfonso. Noviembre 21, 2016

    Un relato del género negro

    Reanimador 3: Seis disparos a la luz de la luna
    Por: H.P. Lovecraft (Estados Unidos 1890-1937)

    Información:

    1- Emilio Puentes (Personajes) Personajes de seis disparos a la Luz de la Luna: – Herbert west Un médico recién salido de la universidad
    Buck Robinson

    2- Isabella Caputi(Ambiente)

    El ambiente de este relato negro tiene muchas características. Es norteamericano, ya que es bastante misterioso, peligroso, frío y muy oscuro. Tiene un ambiente lleno de bullicio, porque se encuentra en un ambiente en calles ruidosas, por ejemplo, cuando los dos jóvenes fueron a buscar a West y a su amigo en las calles desiertas, por la muerte de un joven en un combate. Allí el ambiente es bullicioso, en un cobertizo abandonado donde había un grupo de extranjeros. También hay partes donde en el ambiente hay discriminación racial, por ejemplo, cuando encuentran el cuerpo del negro que murió en el combate, donde lo describen como “un ser repugnante”, “con pinta de gorila” y “con brazos anormalmente largos”.
    En el relato también se encuentra en una gran ciudad industrial, Bolton, donde se habla de unas fábricas textiles (las más grandes del valle de Miskatonic), las cuales les daban mucho trabajo a los doctores de la historia, ya que los trabajadores de estas eran de inclinación turbulenta y tenían la necesidad de atención médica. Se refleja una sociedad convulsa, donde hay muchas muertes por accidentes (como el combate de los jóvenes), personas que desaparecen (como el niño campesino de cinco años) y donde los trabajadores en fábricas tienen no muy buenas condiciones de trabajo: necesitan atención médica, sufren de frecuentes golpes , cuchilladas y pendencias. La atmósfera de este relato negro, también es bastante aislada, ruinosa, misteriosa, escalofriante, desconocida, violenta y miedosa, ya que sucede en lugares cercanos a calles desiertas, edificios en no muy buen estado y cerca a un cementerio.

    3- Simón Fuentes(Idea principal)
    El tema principal del cuento seis disparos a la luz de la luna muestra la experimentación de cadáveres para reanimarlos, sin mostrar la razón. Se puede mostrar que uno de los cadáveres era de color y venía de una pelea clandestina lo que evidenciaba que lo que los científicos y el peleador hacían era ilegal. También los científicos le borraron la mente al peleador mientras lo reanimaron, pero cuando despertó fue un peligro así que lo enterraron pero él logró salir para vengarse y matar a los científicos que le habían hecho eso

    4- Sofía Vásquez (Final alternativo al cuento)

    Un final alternativo para este cuento podría ser:

    West y yo no pudimos dormir esa noche, Bolton contaba con un cuerpo de policías sorprendentemente eficaz. Yo no paraba de pensar en lo que sucedería con el cuerpo de Buck Robinson, todo tipo de pensamientos rondaban por mi cabeza. Esto me estaba volviendo loco, tanto que empeze a escuchar voces que provenían de mi puerta. Fui a revisar qué era y de repente llegó West muy agitado y dijo,

    -Algo está intentando abrir la puerta del sótano,- dijo mientras apuntaba su rifle hacia la oscuridad.

    Salimos corriendo hacia el sótano, pero la puerta ya estaba abierta. Cuando entramos no había nada, el paciente Buck Robinson se había escapado. Salimos a la calle y nos encontramos a la criatura. West se acercó para ver que era.

    Al comienzo nos sentimos muy asustados por lo que nos podría hacer esta criatura, pero luego nos sentimos muy orgullosos de nuestro trabajo porque habíamos logrado revivir a un muerto totalmente. El paciente Buck Robinson había sobrevivido a nuestros experimentos. Necesitaba algunos arreglos pero por fin lo habíamos logrado, creamos un puente entre la vida y la muerte.West y yo nos consideramos unos expertos en el trabajo de revivir a los muertos.

  5. Reanimador 3: Seis disparos a la luz de la luna
    Por: H.P. Lovecraft (Estados Unidos 1890-1937)

    Por: Isabella Caputi, Simón Fuentes, Sofía Vasquez y Emilio Puentes.

    Información:

    1- Emilio Puentes (Personajes) Personajes de seis disparos a la Luz de la Luna:

    ·Herbert west Un médico recién salido de la universidad que mata de seis tiros a un monstruo.
    ·El narrador estudió con West y es un médico.
    -Trabajadores de las fábricas textiles en Bolton.
    ·Buck Robinson “el betún de jaden” es negro un ser repugnante con pinta de gorila y con unos brazos extremadamente largos que muere en una pelea de boxeo.
    ·Kid O’brien un joven torpe tembloroso con nariz ganchuda muy poco irlandesa, quien mata a Buck en una pelea de boxeo.
    · Niño campesino italiano desaparecido.
    -Señora italiana: muy nerviosa y alterada pierde a su hijo y padece del corazón.
    · Marido de la italiana quiere matar a West ya que, no salvó la vida de su esposa.
    · El monstruo: una criatura gigantesca y deforme: una aparición de ojos vidriosos. Es negra, y casi a cuatro patas, cubierta de hojas, ramas, sucia de sangre coagulada.

    2- Isabella Caputi(Ambiente)

    El ambiente de este relato negro tiene muchas características. Es norteamericano, ya que es bastante misterioso, peligroso, frío y muy oscuro. Tiene un ambiente lleno de bullicio, porque se encuentra en un ambiente en calles ruidosas, por ejemplo, cuando los dos jóvenes fueron a buscar a West y a su amigo en las calles desiertas, por la muerte de un joven en un combate. Allí el ambiente es bullicioso, en un cobertizo abandonado donde había un grupo de extranjeros. También hay partes donde en el ambiente hay discriminación racial, por ejemplo, cuando encuentran el cuerpo del negro que murió en el combate, donde lo describen como “un ser repugnante”, “con pinta de gorila” y “con brazos anormalmente largos”.
    En el relato también se encuentra en una gran ciudad industrial, Bolton, donde se habla de unas fábricas textiles (las más grandes del valle de Miskatonic), las cuales les daban mucho trabajo a los doctores de la historia, ya que los trabajadores de estas eran de inclinación turbulenta y tenían la necesidad de atención médica. Se refleja una sociedad convulsa, donde hay muchas muertes por accidentes (como el combate de los jóvenes), personas que desaparecen (como el niño campesino de cinco años) y donde los trabajadores en fábricas tienen no muy buenas condiciones de trabajo: necesitan atención médica, sufren de frecuentes golpes , cuchilladas y pendencias. La atmósfera de este relato negro, también es bastante aislada, ruinosa, misteriosa, escalofriante, desconocida, violenta y miedosa, ya que sucede en lugares cercanos a calles desiertas, edificios en no muy buen estado y cerca a un cementerio.

    3- Simón Fuentes(Idea principal)

    El tema principal del cuento seis disparos a la luz de la luna muestra la experimentación de cadáveres para reanimarlos, sin mostrar la razón. Se puede mostrar que uno de los cadáveres era de color y venía de una pelea clandestina, lo que evidenciaba que lo que los científicos y el peleador hacían era ilegal. Los científicos desafían la muerte, con el objetivo de reanimar los cadáveres. Ellos logran reanimar el cuerpo del boxeador, pero este se convierte en un monstruo gigantesco y deforme.

    4- Sofía Vásquez (Final alternativo al cuento)

    Un final alternativo para este cuento podría ser:

    West y yo no pudimos dormir esa noche, Bolton contaba con un cuerpo de policías sorprendentemente eficaz. Yo no paraba de pensar en lo que sucedería con el cuerpo de Buck Robinson, todo tipo de pensamientos rondaban por mi cabeza. Esto me estaba volviendo loco, tanto que empeze a escuchar voces que provenían de mi puerta. Fui a revisar qué era y de repente llegó West muy agitado y dijo,

    -Algo está intentando abrir la puerta del sótano,- dijo mientras apuntaba su rifle hacia la oscuridad.

    Salimos corriendo hacia el sótano, pero la puerta ya estaba abierta. Cuando entramos no había nada, el paciente Buck Robinson se había escapado. Salimos a la calle y nos encontramos a la criatura. West se acercó para ver que era.

    Al comienzo nos sentimos muy asustados por lo que nos podría hacer esta criatura, pero luego nos sentimos muy orgullosos de nuestro trabajo porque habíamos logrado revivir a un muerto totalmente. El paciente Buck Robinson había sobrevivido a nuestros experimentos. Necesitaba algunos arreglos pero por fin lo habíamos logrado, creamos un puente entre la vida y la muerte.West y yo nos consideramos unos expertos en el trabajo de revivir a los muertos.

  6. Final alternativo al cuento
    Porque no se trataba del italiano ni del policía. Se trataba de una criatura espantosa, un monstruo negro, grande, que termino despertando de su fallida resucitación. Él era uno de las muchas personas que yo y West intentamos revivir como persona pero terminó siendo una criatura espeluznante. Esta criatura, aunque ya estaba muerta, hacía notar que él se comió al niño de los campesino italianos, si, ya que la mano del chiquillo se encontraba en su boca. Aunque West estaba calmado después de terminar con la vida de este caníbal el peligro nos acechaba en cada esquina. La paz no es duradera como la vida y en un abrir y cerrar de ojos la policía ya nos había atrapado en el acto. Estábamos seguros de que nunca pasaría pero pasó, nuestras peores pesadillas se volvieron reales solo porque la policía escuchó el revólver tirar disparos. Hasta la oscuridad puede traer a la luz a su mejor aliado. Tanto yo cómo West fuimos a la cárcel, nuestra casa y laboratorio fueron destruidos. Nuestros mayores anhelos de desafiar aquello a lo que todos temen no pudo continuar. West fue el que peor se tomó la situación ya que su esperanza de encontrar el secreto de la vida dio a su fin.

    Personajes
    Herbert West, el principal de nuestra historia, es un médico recién graduado, autómata frío, científico de ojos azules y pelo mono. Le gusta lo oscuro y misterioso, agobiado y temeroso de la policía. Le gustaba experimentar con cadáveres para reanimarlos. Sentía delirios de persecución. El narrador, era un poco temeroso, inferior a Herbert y asistente. Le secundaba los experimentos y se dejaba manipular de su amigo.
    Kid O’Brien, unos de los personajes secundarios, es torpe, con nariz gancho muy poco irlandesa y es un boxeador. Buck Robinson, otro personaje como el anterior, “El Betún de Harlem”, se puede decir que era negro. Boxeador. Era muy feo y el experimento de la resucitación no funcionó con él en un inicio pero luego sí reaccionó. Habían dos polacos obreros que avisaron sobre el incidente de los noqueadores, pero no son muy relevantes. Luego apareció una italiana isotérmica que había extraviado a su hijo de 5 años, la mañana después del asesinato de los boxeadores, que padecía del corazón. El esposo de la italiana. Por último los 3 experimentos. Experimento 1, que fue un fracaso.
    Experimento 2, que tuvo un movimiento muscular claro
    Experimento 3, que alcanzó a levantarse por sí solo y producir un sonido.

    Tema
    Herbert West, médico recién graduado y su compañero en este caso el narrador, intentan desafiar a la muerte con sueros. Robando cadáveres de sus tumbas poco después de morir, estos son los sujetos de prueba que West y su compañero necesitan para desafía a la muerte. Algunos de estos muestran señales claras de que algo pasó con el sujeto de prueba. Como los sujetos 2 y tres: Experimento 2 que tuvo un movimiento muscular claro. Experimento 3 que alcanzó a levantarse por sí solo y producir un sonido. Pero algo pasa con un boxeador muerto y los planes de West se ven terriblemente afectados.

    Ambiente
    El ambiente norteamericano se ve muy presente en la historia. Ocurre en Bolton pueblo industrial en un edificio ruinoso el cual está muy alejado de los demás pero está cerca a el cementerio. La diversidad racial se puede ver cuando usan a el negro para experimentar. Finalmente el bullicio se ve cuando matan a el negro en una pelea

  7. Laura Castañeda, Gabriela Ruiz, Alejandro Moreno y Mateo Suarez

    (Mateo Suarez)Ambiente: Bolton ciudad industrial dedicada a la textilería. Las casas y edificios estaban devastados. Era un lugar peligroso, las peleas eran abundantes por lo cual los médicos tenían suficiente trabajo. Después de unos meses de trabajo abundante, la tasa de enfermos disminuyó y tuvieron una época de desempleo. Había una prohibición a las peleas, pero aun así eran abundantes. Ambiente frió ya que era invierno. El caos era algo normal y las tragedias ocurrían seguido.

    2) (Gabriela Ruiz) Personajes:
    Los personajes principales de este cuento son dos doctores recién salidos de la universidad. Los dos son sombríos y lúgubres. El narrador parece más como el seguidor que el líder. El líder, Herbert West, es un tipo corrompido por los pensamientos que puede jugar con la vida y la muerte. West era un autómata frío, científico, rubio y de ojos azules. Él es alguien atraído a lo morboso, ya que no encuentra ningún problema al desenterrar cuerpos del cementerio para usarlos como experimentos. El narrador es igual y tiene los mismos objetivos que West, descubrir el secreto de la vida. Los ciudadanos son otros personajes del cuento. Estos son temerosos e inseguros ya que el ambiente de Bolton no es el más alegre ni amigable. Ellos se tienen que cuidar solos. En Bolton, la mayoría de personas trabajan en fábricas de textiles. Dichas personas son cabizbajos debido al ambiente de este pueblo industrial. La mayoría son resentidos y timidos, igual que muchas familias de Bolton. Una de estas familias constituía de un padre, una madre, y un niño. En el libro, no hablan mucho del niño, solo que tenía 5 años y era un niño rebelde, ya que se había escapado más de una vez. La mamá era nerviosa y desesperada por encontrar el niño. El padre era el tipo de hombre quien le echa la culpa a otras personas y se pone furioso por razones estupidas.

    3. Idea principal del cuento.(Laura Castañeda)

    Dos doctores recién salidos de la universidad se mudan a Bolton en busca de trabajo y un lugar para continuar sus experimentos. Ellos están tratando de revivir el cuerpo humano después de que ya haya muerto por lo tanto necesitan cadáveres para ejecutar sus experimentos. En Bolton, los cadáveres eran abundantes al principio pero después los doctores no lograron conseguir cadáveres lo suficientemente frescos y en buen estado para experimentar en ellos. En Bolton era ilegal boxear y cuando los llaman para atender a un boxeador noqueado, no se pueden resistir a la oferta pues su cadáver es perfecto para continuar sus experimentos. Creen que fue un intento fallido y entierran al cadáver. Pero todo cambiará cuando alguien toca la puerta de la casa de los dos doctores a la mitad de la noche.

    4. Final alternativo (Alejandro Moreno)

    Abrieron la puerta, esperando alguien o algo más. Alistaron sus armas y abrieron la puerta con precaución. Vieron una figura pequeña en la puerta. Era el niño, que venía asustado, casi llorando. Les dijo que necesitaba ayuda rápido. Tenía la mano herida y quemada. Les dijo que alguien había entrado a su casa y había matado a su padre, y había destruido la casa. Fueron rápidamente a la casa y ahí estaba. El luchador que habían desechado. Si lo habían reanimado. El experimento fue exitoso, y catastrófico.

  8. Colegio Los Nogales 7B
    Valeria J., Ana S.M., María L.,Carlos D. R. Trabajo de libro
    Luz Ángela Alonso. Noviembre 21-2016

    Trabajo de “Reanimador 3: Seis disparos a la luz de la luna”

    1. Personajes: Ana Sofía Montoya
    Los personajes son 2 médicos que dedican su tiempo a “jugar con la muerte” reviviendo personas ilegalmente, se apasionan por lo frío por la muerte y no les importa meterse en problemas al sacar muerto de sus tumbas o ir a sacar muertos de eventos ilegales. También hay personas trabajadoras en un pueblo pobre con mucho peligro a su alrededor y constantemente siendo atacados y hay unos boxeadores ilegales que terminaron asesinando a un jugador en una pelea. También está la italiana preocupada que luego muere y su esposo escandaloso.Los personajes son personas complicadas que buscan pelea y cosas prohibidas.

    2. Ambiente: Valeria Junguito
    El ambiente de esta historia es en un lugar de negras y prohibidas regiones de lo desconocido. Tiene un ambiente con gente que no tiene mucha plata, también muestra momentos de agresividad y oscuros con suspenso. Este es en un cementerio rodeado por un pueblo industrial con fábricas textiles. Tiene discriminación racial ya que hay un personaje negro. Esto se puede evidenciar en “ Los trabajadores de la fábrica eran de inclinación algo turbulentas; así que además de sus numerosas necesidades de asistencia médica, sus frecuentes golpes, cuchilladas y pendencias…”.

    3. Idea principal del cuento: María Lleras
    La idea principal del cuento es que West y su compañero reviven a muertos ilegalmente y aunque haya intentos fallidos también hay otros que no los son. Casi cada persona o animal necesita una substancia diferente para ser reanimado y también se necesitan cuerpos de personas quienes murieron recientemente. Pero cuando no se usan los elementos necesarios o las sustancias requeridas pueden haber errores al devolver la vida. Cuando un hombre revive pueden haber efectos como cuando un nombre revivió y se volvió un monstruo que se comió a un niño.

    4. Final alternativo del cuento: Carlos D. Ramirez
    Un final alternativo del cuento podría ser que en vez de que Walter haya matado a la repugnante bestia, hubieran tenido un combate salvaje en el que se involucre a la policía, al italiano, la bestia y obviamente Walter. Sería un tiroteo muy largo en el cual el único sobreviviente fuera Walter pero luego llegue el hijo del italiano y lo maté. El hijo del italiano huiría al monte y comenzaría un tipo de mafia.

  9. Integrantes: Daniela Fajardo, Laura Arango, Elena Cárdenas, Sofía Soto

    (Daniela Fajardo) Personajes:
    Herbert West: (uno de los personajes principales)
    Médico recién salido de la Facultad de Medicina de la Universidad Miskatonic.
    Autómata frío, científico, rubio de ojos azules.
    Tiene nervios transpirados debido a su ilusión psíquica.
    Extraña pasión de revivir muertos, tratando de violar las leyes de la naturaleza.
    Narrador: (uno de los personajes principales)
    Médico recién salido de la Facultad de Medicina de la Universidad Miskatonic.
    Se convirtió en el ayudante de West.
    Trabaja y vive con West como médicos en Bolton.
    Extraña pasión de revivir muertos, tratando de violar las leyes de la naturaleza.
    Ejemplares reanimados:
    (Personaje secundario) Un ser espantoso y carnívoro, el cual permanecía encerrado en una celda acolchada de Sefton.
    (Personaje secundario) Víctima de accidente que había perdido un brazo y que abrió los ojos con una expresión asombrosamente lúcida.
    (Personaje secundario) Un ejemplar que se levantó por sí solo y emitió un sonido gutural.
    Buck Robinson:(uno de los personajes principales) apodado “El Betún de Harlem”. “Era negro, un ser repugnante, con pinta de gorila, un aspecto horrendo unos brazos anormalmente largos y una cara que hacía pensar en los secretos insondables del Congo.” Además era un ser gigantesco y deforme, que cuando apareció en la casa de West y el narrador, tenía los ojos vidriosos con dientes relucientes. (Es uno de los personajes más importantes pues es el “reanimado” que golpea la puerta de West.)
    Kid O’Brien: (personaje secundario)
    Practicante del Boxeo.
    Un joven torpe y ahora tembloroso.
    Con nariz ganchuda muy pocos irlandesa.
    Italiana: (personaje secundario)
    Campesina italiana supersticiosa y angustiada. Además falleció alrededor de las 7:00 PM.
    Hijo de la italiana: (personaje secundario)
    5 años
    Padecía del corazón
    Esposo de la italiana: (personaje secundario)
    Es descrito por el narrador como un “frenético loco” y vociferante que daba inhumanos alaridos, maldiciones y juramentos de venganza.

    2. (Laura Arango) Ambiente:

    El cuento toma lugar en Bolton, un pueblo industrial dedicado a los textiles, desordenado y lleno de problemas. Es lugar de lasfa fábricas más grandes en Miskatonic donde los obreros sufren accidentes muy frecuentemente. Las peleas son comunes lo cual beneficia a los doctores quienes dependen de los cadáveres para realizar su trabajo. La sociedad es muy pobre y sufre de problemas sociales y económicos. Está compuesta por gente del común, sin ningún poder político, que tienen ideas diferentes como romper el ciclo de la vida reviviendo muertos. Hay un cementerio y un espeso bosque, lleno de corruptos, como Herbert y el narrador que roban cadáveres. El ambiente es oscuro y sombrío ya que gira alrededor de la muerte y las peleas. Es un pueblo misterioso de gran diversidad racial como se puede evidenciar en esta cita, “Había un ser gigantesco y deforme… ojos vidriosos, negro, y de casi cuatro patas…” (Ciudad Seva, página 5). Esto refleja una sociedad racista que piensa que los negros son monstruos. Las casas están en muy mal estado y se puede evidenciar que la gente vive en condiciones deplorables.

    3. (Elena Cárdenas) Idea principal del cuento:

    En la ciudad de Bolton viven dos doctores que, además de practicar medicina, hacen experimentos inyectándole sustancias a gente muerta para revivirla. En ocasiones, se ven enfrentados a peligrosas situaciones debido a su pasatiempo, sin embargo, ellos deciden tomar estos riesgo para poder satisfacer su extraña pasión. Una noche, la ciudad presenció una pelea de boxeo en la cual, uno de los hombres murió. Los doctores fueron contratados para deshacer el cadáver, en otras palabras, ellos intentarán revivirlo. En esta historia podemos evidenciar que ahora la gente está intentando desafiar el ciclo de la vida pese a que su propio cuerpo esté colgando de un hilo. También, se puede ver cómo los problemas económicos y sociales son causados debido al poder y la corrupción que, inevitablemente, están encima de las necesidades de la plebe. Por ejemplo,

    4. (Sofía Soto) Final alternativo al cuento:

    Antes de llegar a la puerta agarré una botella de whisky y tomé dos grandes sorbos. Después de mi, West tomó el resto del líquido de la botella como si dependiera de ello. Luego, se dirigió a la puerta con una pistola en mano. Sin pensarlo mucho, y quizás por el estado en el que se encontraba, mi colega disparó seis veces. Pude ver cómo las balas volaban con rapidez hacia el tronco de un árbol no muy lejos de la vivienda. Estas atravesaron la madera pero no rozaron ni un poco a la figura parada al frente de la puerta. La linterna barata que tenía en mano, apenas pudo revelar los rasgos de un niño. Este exclamó varias palabras que no logré reconocer y salió corriendo hasta parar unos centímetros antes del árbol. West y yo nos acercamos a la escena y pudimos ver a un hombre mayor, cuyos rasgos se asemejaban a los del pequeño, tirado en el piso con una mancha de sangre cerca a la pelvis. La sonrisa de West me dejó estupefacto. No sabía si pensar en huir, coger la mano del niño y tomarlo como propio, o sonreír de vuelta y dirigirme al laboratorio con mi colega. En fin, decidí la segunda opción. Tomé la botella de licor que había dejado adentro y la tiré al piso con tal fuerza que un vidrio voló hacia mi frente. Sé que este trabajo me va a consumir lentamente hasta volverme polvo. Sin embargo, en este pueblo, no hay nada más que pueda hacer.

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